Felices Botas!!!

diciembre 24, 2009

Vestida con mi abrigo rojo, cual Papá Noel, me dispongo a comprar algun regalo para Navidad. Mi objetivo es claro, sé lo que quiero y lo que no me pienso gastar -porque no tengo ni un duro-. Voy a paso ligero entre la gente y casi tengo que hacer malabarismos. Llueve y es un caos, ¡la gente no sabe conducir paraguas!, pero por suerte, yo calzo mis botas de agua. No son un regalo de Navidad, pero poder amortizarlas, sí lo es.

No sé por qué a la gente le gusta la Navidad. No tiene sentido. Las calles estan llenas de gente desesperada por comprar regalos sin sentido para gente a la que no quieren regalar, o a la que quieren, pero no saben con qué regalo decírselo. Es absurdo. Y luego está la pregunta clave: ¿Con qué dinero?. Yo ya he tenido mi regalo de Reyes, por adelantado: una gastroenteritis (que me ha dejado una bonita figura jajaja) y una gotera. Sí, sí, y en la cocina.

Nunca me había parado a mirar el techo de la cocina, pero esta mañana casi me resbalo y digo: ¡uy! ¿el suelo está mojado?, qué raro. No entendía por qué, pero lo friego. Al cabo de un rato, llego de comprar y vuelvo a ver un charquito en el suelo y mientras lo miro, me cae una fría gota en la cabeza. Oh my God I can’t believe it!! está lloviendo en mi cocina!!!!. Menos mal que llevaba las botas de agua puestas 🙂 .

Parece mentira que con el poco trozo que hay sin alicatar, de ahí tenga que salir una humedad, ¡¡es que hay que tener mala suerte!! … Así que para Reyes voy a pedirme un fontanero, está decidido, pero mientras, disfrutaré cocinando con mis botas de agua, porque ellas son mi salvación en Navidad ^^

Felices Botas a todos!!!

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El loco de la cadena

diciembre 16, 2009

Vayas donde vayas, en Barcelona siempre hay alguien que te sorprende. Un día es un chico en el metro que te suelta frases sin sentido como: “¡va muy rápido eh!” y tú, sonriente, sin darle conversación… pero insiste cambiando de tema: “no entiendo cómo a veces tengo cobertura aquí jeje…”. Sí, sí, contestas mientras te alejas tres vagones. O mejor, un domingo a primera hora (osea, las 11… y en el trabajo), un hombre me acecha y me dice: “no te ofendas por lo que te voy a decir…” (sonriendo)- empieza bien el amigo- “el negro y el mutismo visten de inteligencia a cualquier mujer” . Y todo porque llevaba el uniforme de trabajo, negro.

¿Tengo que sonreir ante eso?, y me hace un test preguntándome si sé quién lo dijo. “Fue el padre del nihilismo”, me cuenta… “¿sabes quién es?” y yo con mi cara de sueño le digo: “Nietzsche, imagino”. El hombre se sorprende -parece que no sólo visto de inteligencia y mucho menos me callo- y se excusa: “bueno, ya sabes lo misógino que era… pero no te lo tomes a mal, sólo era un comentario”. No me ofende, sólo que no entiendo cómo ha surgido ese comentario de repente en su cabeza, eso sí, me satisface haberle callado con mi acertada respuesta. Y es que… ¿quién no ha estudiado a Nietzsche? no me vaya de interesante, Señor.

Pero lo mejor ha llegado hoy, en el bar que frecuentamos antes de entrar a clase. He entrado por primera vez dentro, -hasta ahora nos quedábamos en la terracita, pero con este frío polar…-. Y allí, mientras esperaba a Bego tomando mi cafelillo, un hombre sale del baño y dice: “¡Manolo!” -o como se llame el jefe del bar- “¡esta cadena del water que tienes es antiestrés!”. Las cuatro personas que estábamos en el bar, no dábamos crédito. Y se ha puesto a explicar a todo el mundo el por qué de su afirmación, vamos, ha hecho todo un monólogo sobre la cadena.

Resulta que no era una cadena de botoncito -como decía él-, tampoco la típica cadenita, sinó que era una especie de cadena con palanca y con la que había que hacer mucha fuerza. “Esto es mejor que el yoga y el gimnasio” -me decía-. “¿El de mujeres también la tiene?”. El personajillo no paraba de hablar del tema, le daba vueltas y vueltas, se lo comentaba a todo el mundo que entraba y unos minutos más tarde, se metía en nuestras conversaciones. Finalmente nos pide perdón por el espectáculo y argumenta: “es que soy periodista, sabéis… trabajo en tv3, en Polònia”.

Nosotras también somos periodistas, pero de momento no nos ha dado por convertirnos en las “locas de la cadena”.

Tokioto: el mejor japo

diciembre 13, 2009

Tras una apariencia de bar Manolo se esconde el mejor japo de Barcelona, en el barrio de Sants. Tan sólo un biombo que adorna la entrada y algunos cuadros con motivos orientales nos indican que se trata de un japonés. Una humilde família japonesa lleva este pequeño lugar: el padre, un simpático japo fanático del Barça; la madre, un tanto distante pero muy servicial: y el hijo, un joven muy risueño y tímido. Este último, “Novita”, (como a mi me gusta llamarle) siempre se encuentra en la barra, haciendo sushi (mmmmmmmmh!). Y no podemos olvidar al cocinero, que es uno de los más importantes, pero apenas lo he visto un par de veces, y es que los heroes siempre trabajan a la sombra.

Con espacio para 34 comensales, se convierte en un lugar acogedor, en el que te encuentras más de una vez con la misma gente. El servicio es rápido y muy eficiente, la comida está recién hecha y buenísima -y no sólo para los amantes del sushi,  puedes disfrutar de otras muchas cosas-. Disponen una carta de más de 100 platos a elegir. No es el clásico buffet libre, pero si pides unos cuantos platos, te sale a unos 15 euros por persona, y comes tan bien que ni te duele. Entre semana tienen menú de 8,50 euros, y tienes bastante donde elegir, vamos, que es un chollo.

El mejor Shu mai que puedas probar, se encuentra aquí. Y si no os lo creéis, preguntad a Holi, que es capaz de comerse 4 bandejas y querer más y más. Es una receta única y artesanal, y no la desvelan así como así (y mira que lo hemos intentado). Las gyozas (empanadillas) y el  yakisoba (tallarines), que puedes encontrar en cualquier japo, también los tienen, pero la calidad es superior. Las algas y setas shitake son una locura, sobretodo las setas. Su sabor es peculiar y muy potente, su textura es diferente, y no deja indiferente a nadie (y a la mel le encantan ^^). El arroz, sea como sea, siempre está en su punto, y el sushi se deshace en la boca… De postre, pastisset del doraemon (Dorayaki) o Daifuku, bolita con mousse de nata y fresa o chocolate. Pero no hace falta, ¡¡acabas lleno!!

Podría hablar de muchos otros platos pero os sugiero que vayáis, y probéis. Los hay para todos los gustos. Os daran dos cartas, una con los nombres y precios, y un álbum de fotos, -de esos que todos tenemos en nuestras casas con las fotos de infancia-, pero con fotos de los platos. No intentéis entender la lógica de los números, porque el orden es relativo: del 1 pasa al 67, al 130… es algo extraño. Otra cosa buena son los palillos, que no son de usar y tirar, de esos que tienes que separar y con los que yo, finalmente, me quedo con una espátula y una estaca (seguro que más de uno sabe a lo que me refiero… jajaja). Aunque siempre hay algun amable caballero que se presta a cambiármelos ^^.

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TOKIOTO
www.tokioto.com
C/Roger, 2 – Barcelona ::: esquina C/ Aritzala
L5 Metro: Badal
Tel: 93 333 91 71

Horario:
De Martes a Jueves y Domingo:
13:00 a 16:00h
20:30 a 23:30h
Viernes y Sábado:
13:00 a 16:00h
20:30 a 24:00h
Lunes Cerrado

* Pues lo dicho, pasen y vean… que en living bcn os recomendaré sitios originales y baratos a los que poder ir 🙂