No time, little things

mayo 13, 2010

El cambio climático ha llevado a los pingüinos a emigrar directamente a mi nevera. Estamos en mayo y cuando parecía que iba a llegar el veranito, las terracitas y los champús… empieza a caer el diluvio universal, hace frío y hasta nieva en este país. Pero no importa, porque este tiempo un poco “eskizo” -y frenético, kno frénico- hace que todos nos volvamos un poco locos y eso a veces no nos va mal. Porque empezamos a hacer planes cuando parece imposible, o al menos, ese está siendo mi caso.

El trabajo, el máster, el proyecto, la mesa redonda, los casos… pero siempre hay un huequito PARA ir a ver a la Txaranga Band Tocats (del Carlidge cumpleañero &company) y bailar como si estuviéramos en un concierto de LOL; ver al peke de Mar&Tito -kse casan!-  recibiendo su primer libro de Sant Jordi, gritando y casi arrancando a andar; ver el basket con Serch gritando como un loco; improvisar una cenita en Barcelona con Moisito y Holi de cocineros, una Anna cada vez más internacional, Sara cuore* y Mel al borde de un ataque de nervios, pero happy ^^;  ver al Trapezi, comer patatas del Laurie y cenar en el japo friki con Jus & Marieta… pero sobretodo hay que encontrar un momento para dejarte sorprender por alguien especial.

Porque él es así, un día te encarga una rosa de caramelo, otro te baila el “Espíritu Santo” moviendo la pierna como Chiquito… a veces te propone locuras de amor y lo deja todo por verte unos minutos antes de que te vayas a otro lugar o… te improvisa unos canapés en forma de pingüinos para una cenita moderna en família, y queda como un señor!! jajaja. Los jueves te mantiene despierta para ver Lost acurrucados en la cama, y cuando no estás… simplemente está al otro lado del teléfono para echarte de menos. Es genial.

Gracias a todos por estos pequeños momentos…

y a ti pingü, kmencantas ^^